Villa clásica con piscina y vistas al mar en Coveta Fumà
En Coveta Fumà, una villa de arquitectura clásica mediterránea que mide el tiempo en vistas al…





En lo más alto de Altea Hills, un apartamento donde la terraza se convierte en balcón permanente sobre el mar y la montaña.
La urbanización Los Almendros ocupa la parte más elevada de Altea Hills, protegida por seguridad y vigilancia propias las 24 horas. El acceso se resuelve entre jardines de césped natural y una piscina comunitaria reformada, antesala de una vivienda de 189 m² construidos que se despliega en dos plantas.
El salón, de unos 40 m², se abre hacia una cocina independiente con galería, bajo suelos radiantes que recorren toda la casa y ventanales PVC Climalit de doble hoja, pensados para retener el silencio y la temperatura por igual. La climatización por conductos, con producción de frío y calor, acompaña cada estancia sin interrumpir las líneas del espacio.
Los tres dormitorios dobles y los tres baños ocupan el ala privada, con armarios empotrados y persianas motorizadas que regulan la luz según la hora. La terraza, de 42 m² y orientación sur, funciona como una habitación más, con vistas abiertas al Mediterráneo y a la sierra de Altea.
Dos plazas de garaje de gran formato y un trastero de 10 m² completan una propiedad pensada para el uso diario, a diez minutos de la playa de Mascarat y con un supermercado Masymas a la entrada de la urbanización.
Alrededores
Propiedad
Exteriores
En Coveta Fumà, una villa de arquitectura clásica mediterránea que mide el tiempo en vistas al…
En la última planta de Sidi, el horizonte del mar se convierte en la vista permanente de cada …
La urbanización se despliega entre palmeras y caminos de piedra que conducen, en pocos pasos, …
Cuéntanos qué buscas y un asesor senior te enviará una selección personalizada en menos de 24 horas. Sin compromiso, en tu idioma.

En lo más alto de Altea Hills, un apartamento donde la terraza se convierte en balcón permanente sobre el mar y la montaña.
La urbanización Los Almendros ocupa la parte más elevada de Altea Hills, protegida por seguridad y vigilancia propias las 24 horas. El acceso se resuelve entre jardines de césped natural y una piscina comunitaria reformada, antesala de una vivienda de 189 m² construidos que se despliega en dos plantas.
El salón, de unos 40 m², se abre hacia una cocina independiente con galería, bajo suelos radiantes que recorren toda la casa y ventanales PVC Climalit de doble hoja, pensados para retener el silencio y la temperatura por igual. La climatización por conductos, con producción de frío y calor, acompaña cada estancia sin interrumpir las líneas del espacio.
Los tres dormitorios dobles y los tres baños ocupan el ala privada, con armarios empotrados y persianas motorizadas que regulan la luz según la hora. La terraza, de 42 m² y orientación sur, funciona como una habitación más, con vistas abiertas al Mediterráneo y a la sierra de Altea.
Dos plazas de garaje de gran formato y un trastero de 10 m² completan una propiedad pensada para el uso diario, a diez minutos de la playa de Mascarat y con un supermercado Masymas a la entrada de la urbanización.
